miércoles, 16 de agosto de 2017

China reduce precios del ajo en Brasil y deja off side a la producción local

Una vez más el atraso cambiario y la inflación le están jugando una mala pasada a los exportadores argentinos. Es que el sector ajero de Mendoza está perdiendo la pulseada en Brasil contra la productores chinos, quienes a pesar de las barreras arancelarias están vendiendo sus productos a precios imposibles de igualar.
No se trata de un problema menor, teniendo en cuenta todo lo que representa ese sector para la provincia. Si bien Mendoza es conocida por sus vinos, lo cierto es que el 10% de sus exportaciones pertenecen al sector ajero. 
Pese a su baja difusión en comparación con el vino, las poco más de 10 mil hectáreas cultivadas con esta hortaliza generan ingresos anuales por unos 150 millones de dólares para la provincia. 
Esta actividad, que cuenta con más de 1.000 productores asociados, debe enfrentar los problemas típicos de todas las economías regionales, como pérdida de rentabilidad y alza en los costos, pero también sufre por su alta dependencia de Brasil, que prácticamente es su único destino.
El ajo es parte de la dieta de los brasileños y su consumo está por encima del 1,5 kilos per cápita, un número muy atractivo para los exportadores. Tanto por cercanía como por los beneficios arancelarios que tiene el Mercosur, la producción de ajo de Mendoza junto con San Juan -el 90% de la producción nacional- se envía a este destino en fresco en caja de 10 kilos. 
Sin embargo, la competencia con el ajo que llega de China, aun pagando la tasa antidumping y el arancel del 35%, genera serio problemas a los exportadores locales, que no llegan competir con los precios del país asiático.
Preocupación del sector
La diferencia de precios con China es cada día más notable y eso sin duda genera inquietudes en los exportadores locales.
Guillermo San Martín, gerente de la Asociación de Exportadores de Ajo, Cebollas y Afines -Asocam-, explicó que las exportaciones de la temporada 2016 - 2017 se comportaron relativamente bien, porque el mercado internacional acompañó. "China estaba vendiendo la caja, sumando a las barreras proteccionistas, a 20 dólares y eso nos generó un buen mercado", comentó.
Sin embargo, las previsiones para el año que viene son complejas. "Para la próxima temporada de comercialización la perspectivas no parecen mejorar. Es que China bajó 50% sus precios internacionales, aún con las tasas en todas las posiciones arancelarias, y eso generó problemas para la colocación del producto", indicó. 
Por su parte, Mario Bustos Carra, gerente de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, se refirió al interrogante sobre el futuro de Brasil. "Las turbulencias políticas que necesariamente repercuten en su economía son otro factor de incertidumbre sobre los resultados de la próxima temporada", opinó.
Agrega: " no podemos soslayar la fuerte presencia del ajo proveniente de China en este mercado. Este país es el mayor productor mundial de ajo y coloca el producto por debajo de nuestros valores de exportación. Si bien en Brasil existen derechos antidumping que se le aplican a estas importaciones, algunas veces los importadores brasileños aprovechan algunos resquicios legales para evitar pagar estos derechos, lo que lógicamente, es nocivo para nuestras ventas". 
El objetivo de apertura
Datos estadísticos de Pro Mendoza indican que en 2016 Mendoza exportó unos 75 millones de kilos de ajo, que en total sumaron 158 millones de dólares FOB. Ese resultado fue 15% mejor en volumen y 90% mejor en valor respecto a la temporada 2015, principalmente traccionado por la fluidez en el mercado de Brasil. 
Fernando Urdaniz, gerente de Pro Mendoza destacó que "se ha trabajado para lograr mejorar la situación del ajo mendocino en Brasil" y se refirió a la necesidad de encontrar nuevos mercados.
“Sinceramente posibilidades de abrir otros mercados siempre existen. El problema es que allí tenemos que competir directamente con China, y los costos están por encima de los del gigante asiático”, apuntó. 
Desde la cámara que nuclea al sector, han realizado pedidos al gobierno nacional para lograr algún tipo de acuerdo comercial, que descomprima la “Brasil-dependencia” que sufre el sector. 
En este sentido, San Martín explicó que "se pidió la inclusión del ajo en el tratado con México, que se mejoren las posibilidades del ajo argentino en la Unión Europea y que se inicien negociaciones con Estados Unidos y algunos países asiáticos donde China no tiene presencia, como Japón y Corea del Sur".
Via Los Andes

martes, 8 de noviembre de 2016

Alerta de los ajeros locales y brasileños por la avanzada china

Los sectores productivos del ajo en Brasil y Argentina están muy preocupados por la posible decisión del gobierno brasileño de eliminar la tasa antidumping que rige desde hace 20 años para las importaciones de ajo provenientes de China, lo cual generaría una "feroz competencia desleal" por parte del país asiático que podría acarrear una "destrucción" de la producción ajera en ambos socios del Mercosur.

Ante el cambio de gobierno en el vecino país, que hoy preside Michel Temer, trascendió que las autoridades brasileñas analizan eliminar aquellas medidas antidumping, como sobretasas por derecho de importación, que pesan sobre determinados productos considerados como "sensibles" y que están vigentes desde hace más de 10 años. Además, hay rumores que Brasil podría reconocer a China como una "economía de mercado", lo que preocupa a muchos empresarios y productores.

En vistas de esas novedades, el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Ajo del Brasil (Anapa), Rafael Corsino, llegó a Mendoza para tener contactos con las autoridades provinciales, acompañado por el director jurídico de la institución, Clovis Volpe, y el titular de la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajo, Cebolla y Afines (Asocamen), Guillermo San Martín. Los productores se reunieron tanto con el ministro de Economía, Enrique Vaquié, como con el titular de ProMendoza y diputado del Parlasur, Gabriel Fidel, y les transmitieron sus preocupaciones por la nueva "embestida" del ajo chino en el vecino país.

Se trata de una grave problemática que afecta directamente a más de 4000 familias productoras de Brasil y pone en serio riesgo las 5 millones de cajas que exportan al mercado brasileño alrededor de 100 exportadores mendocinos, que a su vez emplean a miles de personas y constituye una de las principales actividades agrícolas en la provincia.

En diálogo con MDZ, Corsino, que es titular de la ANAPA desde 2008, explicó que las importaciones de ajo chino en su país se incrementaron más del 1000% en doce años y que actualmente China envía alrededor de 12 millones de cajas por año, a pesar que desde 1996 existe un arancel extra antidumping que protege la producción local y garantiza el ingreso del ajo argentino. Esta medida, según Corsino, estuvo durante mucho tiempo con "poca efectividad" ya que los importadores evadían el pago de la tasa mediante la imposición de amparos judiciales, que eran aceptados por los jueces. Así, solo en el 20% de las compras de ajo chino se pagaba el arancel.

Esto cambió en 2009, cuando la Suprema Corte de Justicia de Brasil falló a favor de Anapa y prohibió a los magistrados otorgar más "excepciones" a las exportaciones de ajo provenientes de China. "El mercado brasileño comenzó a ser más justo para los productores locales y argentinos, porque un mercado regulado es mucho mejor para la Argentina y para los importadores que pagan las tarifas correctamente", destacó. Aunque los importadores recurrieron a otras maniobras para evadir el impuesto, la rápida respuesta argentina y local logró desbaratarlos.

Pero ahora, con el ascenso al poder del PMDB a manos de Temer tras la destitución de Dilma Rousseff, el paronama vuelve a ensombrecerse. "El Gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) era muy protector hacia las pequeñas cadenas productivas, cuidando mucho a los productores, y tenían a China como una preocupación muy grande, se evitaba cualquier acción política que podría afectar a esa gente. Sin embargo, el PMDB tiene otra dirección de pensamiento y ha realizado algunos movimientos al respecto", expresó el productor brasileño.

Una de las primeras medidas concretas, según Corsino, fueron los cambios que afectaron a la Cámara de Comercio Exterior (CAMEX): "Antes, el organismo formaba parte del Ministerio de Industria y Comercio y era el encargado de todo trabajo técnico respecto a la defensa comercial brasileña. Pero el Gobierno movió a CAMEX al Ministerio de Relaciones Exteriores, dándole un perfil más político, lo que hace que no haya acuerdos". Por eso "prevalecerán las decisiones políticas sobre las técnicas", señaló. Incluso añadió que "el Ministerio de Industria y Comercio nos pidió ayuda porque estaban perdiendo fuerza y temen que todo su trabajo técnico pueda naufragar".

Sin embargo, lo más preocupante fueron unas declaraciones del secretario de Seguimiento Económico del Ministerio de Finanzas, Mansueto Almeida, quien en una entrevista con el diario O Estado de S. Paulo donde dijo, según Corsino, que "el impuesto antidumping se va a retirar en todos los productos que lleven más de 10 años con ese impuesto, como el ajo, y aseguró que se puede realizar a través de un decreto presidencial". El justificativo, añadió el productor ajero, es que "si en 10 años esas cadenas productivas no pudieron anular ese dumping, dichos impuestos están subvencionando monopolios, duopolios y oligopolios".

Dadas estas declaraciones, la Anapa tendrá un encuentro formal con Almeida el próximo 25 de octubre para discutir sobre las afirmaciones del funcionario, la situación de la cadena productiva del ajo brasileño y la posible eliminación de los impuestos antidumping. También es intención de los ajeros brasileños, que estarán acompañados por la Asocamen, si esa idea se enmarca en una política comercial decidida por las autoridades superiores.

Guillermo San Martín también manifestó su desacuerdo con las declaraciones de Almeida: "En Mendoza existen alrededor de 100 exportadores de ajo, entre pequeños productores, empacadoras y pymes. Actualmente la oferta está muy atomizada: cerca de 20 empresas exportan entre 5 y 10 millones de dólares por año cada una, 30 empresas venden entre 2 y 5 millones de dólares, y el resto factura menos de 2 millones de dólares".

Además destacó que "en Brasil hay un desarrollado importante en la producción de ajo, con alta tecnificación, rindes muy competitivos y una excelente calidad en el producto; no es una cadena que se ha quedado conforme con las condiciones de mercado y no ha trabajado para mejorar su competitividad, al igual que en Mendoza". Por lo tanto "no es coherente con el comportamiento de un oligopolio", subrayó.

En ese sentido, Corsino destacó el trabajo en conjunto que vienen realizando desde hace años con los productores mendocinos, a quienes considera sus "socios estratégicos" ya que los ayudan a "abastecer el mercado brasileño" y unen fuerzas para "no ser depredados por China".

Otro problema es el posible reconocimiento de China como "economía de mercado", que en Brasil acarrea serios debates en los ámbitos políticos y económicos. "China quiere ser reconocida como economía de mercado. Existe una serie de interpretaciones de cómo se decidirá el pedido de reconocimiento, si se concretará o no y, en caso de afirmarlo, cuáles caminos se tomarán", explicó Corsino. San Martín aclaró que "China no es una economía del mercado, ya que tiene una fuerte intervención del Estado y leyes muy flexibles, sin cumplir con los requisitos para ser catalogada como economía de mercado".

"Nuestra posición es que, si Brasil amplía su comercio con China, los mecanismos no sean automáticos, para que las cadenas productivas de Brasil no se vean afectadas, y que las políticas del Gobierno intervengan a favor de las cadenas productivas sin permitir que el antidumping sea eliminado", aseveró Corsino.

San Martín consideró que esta realidad respecto al comercio exterior de China con Brasil, y América Latina en general, debería ser tomada muy en cuenta por los actores políticos y económicos de nuestro país: "En Argentina hemos comenzado a ver algunas señales de alarma, como en la primera licitación para energías renovables, donde las grandes beneficiadas fueron las empresas chinas, por sobre las nacionales. También hay temor de las automotrices argentinas al ingreso de vehículos chinos muy baratos".

"Este nuevo gobierno tiene una visión más de libre mercado, pero no toma en consideración los grandes impactos económicos y sociales que tienen en las economías regionales", criticó el productor mendocino, en referencia a la visión macroeconómica de la administración de Mauricio Macri.

A su vez, expresó que "en cualquier país desarrollado, si se apunta a una apertura de mercado, se producen procesos de muchos años de duración que permiten aumentar la competitividad local, pero acá salimos de una situación de mercado muy difícil competitivamente y entramos a otra donde se requiere ponerse a competir con gente que está vendiendo por debajo de sus costos, que tiene el claro objetivo de destruir el mercado y quedarse con los restos".

Tras las reuniones que los titulares de Anapa y Asocamen mantuvieron con Vaquié y Fidel, San Martín las calificó como "muy positivas" y adelantó algunas propuestas del Gobierno mendocino: "Acordamos trabajar en lo inmediato, al corto plazo y mediano plazo. Dentro de poco iremos a Brasil en una misión técnico-comercial para reforzar el trabajo de lobby y se presentará en el Parlasur un proyecto para que el ajo se mantenga en la lista del TEC (Tarifa Externa Común) durante cinco años más"

2016 Argentinean Garlic Crop: Excellent Quality


miércoles, 28 de septiembre de 2016

Ajo, Mendoza Mantendrá la Superficie Cultivada

Con perspectivas similares a las de la temporada 2015-16, y con la mirada puesta en la situación económica y política en Brasil, desde la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajos, Cebollas y Afines de la Provincia de Mendoza (Asocam) calculan que este año la siembra de ajo en la provincia podría llegar a las 8.500 hectáreas, un número similar al del año pasado.

“Calculamos que este año vamos a tener más ajo colorado y morado y en una proporción menor del blanco, ya que tienen un mercado más acotado”, manifestó el director técnico de Asocam, Guillermo San Martín.

Actualmente se calcula que el 75% de la producción de esta hortaliza es exportada a Brasil, por esto es que se sigue muy de cerca lo que pueda pasar en el vecino país, ya que “en la temporada pasada, por la recesión que están sufriendo, tuvimos problemas con la cadena de pago, cayó bastante la oferta, pero como contrapartida se mantuvieron buenos precios”, explicó San Martín.

Y agregó que “en los mercados del ajo se repiten muchas veces las tendencias, tenemos dos años con precios buenos y dos con precios bajos. Depende mucho de China, ya que por un lado tenemos información que tuvieron buena cosecha y por otro lado que sufrió una merma. Pero eso se comienza a ver la tendencia a finales de setiembre y octubre. Igualmente calculamos que va a ser una temporada ordinaria, vamos a exportar lo de siempre, cerca de 6 millones y medio de cajas, y con precios similares o levemente inferior”.

Según los datos del Instituto de Desarrollo Rural (IDR) para la temporada 2015-16, la superficie total con ajo fue 8.370 hectáreas: 4.146 hectáreas de ajo colorado, 2.997 hectáreas de ajo morado, 722 hectáreas de ajo blanco, 436 hectáreas de ajo blanco temprano y 69 hectáreas de otros ajos. Se espera que en las próximas semanas se den a conocer los datos que correspondan al período 2016-17.

Si bien en la temporada pasada la superficie de ajo resultó 14% inferior con respecto al ciclo anterior, el rendimiento por hectárea mostró un incremento del 10% respecto a la temporada pasada 2014-2015, la cual se estimó en 100.935 toneladas. 

Fabián Fusari, productor de ajo, contó que “en la zona sur puede haber una pequeña merma en las hectáreas sembradas. Situación diferente a la del Valle de Uco, donde se incrementó”.

Por su parte, Daniel Espósito estimó que los valores serán muy similares a los de la temporada 2015-16, esperando que si el factor climático no influye puede haber una muy buena post cosecha.

De igual forma, San Martín, expresó que “necesitamos ganar competitividad en los próximos años para poder sostenernos. Pero no lo queremos hacer con el tipo de cambio porque finalmente termina por no ser sustentable. Nosotros defendemos la actividad económica regional. Hoy las cargas impositivas son para todos igual, y no podemos tener el mismo tratamiento porque estamos alejados del puerto.

Hoy esto nos está asfixiando, porque esta realidad no se puede trasladar a los precios”.

Con la vista en nuevos mercados

Con la recesión económica que está sufriendo Brasil, principal comprador del ajo mendocino, los productores trabajan fuertemente con la Fundación ProMendoza y el Ministerio de Agroindustria de Nación, para poder abrir nuevos mercados.

Según los datos de ProMendoza, en las últimas dos temporadas las exportaciones totales de ajo fueron muy similares, cercanas a los 65 millones de kilos, aunque sí se ve una gran mejoría en su valor, ya que en la temporada 2014-15 se exportó por más de U$S 78 millones, en el período que va de 2015-16 se hizo por más de U$S 124 millones.

San Martín explicó que “el valor promedio de la última temporada fue de U$S 22 la caja de 10 kilos, mientras que la anterior se movió en torno a los U$S 16 la caja. Lo que influye directamente en el precio del producto, al ser un commoditie, es el desempeño que logre China. Calculamos que este período vamos a estar similar al anterior”.

Actualmente los cinco principales mercados del ajo de Mendoza son Brasil, que concentra el 75%, seguido por Estados Unidos con el 8%, Taiwán 6%, México 3,5% y finalmente Francia con el 2,6%. Entre estos cinco países compran el 95,1% del ajo producido en la provincia, mientras que el restante 4,9% se lo reparten entre Países Bajos, Dinamarca, Australia, España, Italia y Haití.

“Estamos tratando de fortalecer Europa y México a través de Tratados de Libre Comercio. En el primero tenemos una exportación de 19 toneladas y se paga un 9,6% de impuestos, mientras que en el segundo el pago llega al 10% y estos costos influyen a la hora de competir con Chile y España. Si podemos bajar estos impuestos, ingresaríamos con más producción y reduciríamos la dependencia que hoy tenemos con Brasil”, manifestó el director técnico de Asocam.

Lo que es ajo morado y colorado se exporta principalmente a Brasil, mientras que los que plantan blanco es aquel que ya tiene su comercialización asegurada porque no hay incentivos para su plantación, explicó San Martín.

Espósito, manifestó que “si bien Brasil no está pasando un buen momento económico y político, los precios de nuestros competidores, como China, están altos. Calculamos que este año el mercado va a ir más lento por esta crisis de nuestro principal comprador, pero llegaríamos con precios muy competitivos”.

En cuanto a la posibilidad de nuevos mercados, Espósito fue claro: “Estamos trabajando mucho en el tema impositivo, porque donde China entra sin pagar impuestos es imposible que nosotros compitamos, pero donde sí paga, como Estados Unidos, México, Europa y Taiwán (que no le compra directamente a China), tenemos grandes posibilidades. Oportunidades de mercados hay muchas”.

Fusari, por su parte, explicó que “Estados Unidos está muy fuerte en demanda y es posible de conquistar, pero tienen una alta exigencia de calidad. Taiwán es una gran oportunidad que hoy se nos presenta. Igualmente tenemos que tener en cuenta que para ser rentable, debemos poder lograr un rendimiento de 800 cajas de ajo por hectárea”.

Iscamen: reestructuración necesaria

“Lo vivimos como un proceso virtuoso el proceso de reestructuración y necesario”, así se refirió Daniel Espósito al momento que está viviendo el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen), luego de la renuncia de su presidente, Raúl Millán, reemplazado por Alejandro Molero.

Agregó que “desde Asocam integramos la mesa chica de Iscamen, para poder normalizar enfocar los recursos, ya que para nosotros es importantísimo, pero están mal enfocados muchos recursos de los que tienen. Trabajamos con ellos para que la normalización sea de corto y largo plazo”.

Por su parte el director técnico de Asocam sostuvo que “Iscamen es fundamental para nosotros y estamos muy apenados por la situación que está pasando. Desmejora mucho la imagen de Mendoza. Esperamos que todo se solucione lo antes posible porque es una herramienta clave, sobre todo para controlar la competencia desleal que hay en el sector”.

Cabe recordar que Millán, quien fuera propuesto al frente de Iscamen por el ex gobernador Francisco Pérez, renunció a su cargo el pasado 11 de julio, a pesar de que su mandato culminaba en 2017. Su salida se dio en medio de cuestionamientos luego de dos auditorías -una de Senasa y otra de la actual gestión provincial- y denuncias internas. 

A esto se le sumó que sólo cuatro días más tarde se dio a conocer que Senasa advirtió deficiencias e irregularidades en el trabajo realizado por el Iscamen y suspendió administrativamente el estatus fitosanitario. Esto genera costos extra en frío y bromuración que deberán absorber productores y empacadores.

Si bien esto no afecta de manera directa al sector del ajo, según los productores consultados hace a la imagen de Mendoza y de su producción en general, ya que se trata del organismo que se encarga de cuidar el estatus fitosanitario de los productos provinciales.

“El trabajo que hace Iscamen es fundamental para nosotros, exige mucho, y ese es el camino y nosotros nos tenemos que adaptar”, remarcó el productor Fusari.